12 nov 2012

¿Quieres ser Charlie Kaufman?

*Nota publicada en Revista Re - PLay - http://replayrevista.com/nota.php?id=3638


Desde hace tiempo la industria del cine se permite jugar con distintos elementos de la realidad incorporados a la ficción. Sin embargo son contados los guionistas que se animan a llevar este recurso al extremo como lo hace el genial Charlie Kaufman. Cameos, personajes que hacen de sí mismos y citas a otros films. RePlay te invita a dejarte atrapar por los delirios de la mente detrás de “El ladrón de orquídeas”,“Eterno resplandor de una mente sin recuerdos” y “¿Quieres ser John Malkovich?”


Charlie Kaufman es un guionista inseguro de sí mismo que debe lidiar con un bloqueo mental que le impide trabajar en la adaptación fílmica de un libro que se le ha encargado. Como si esto fuera poco se ve obligado a convivir con su hermano mellizo que, sin experiencia previa, logra incursionar exitosamente en la industria cinematográfica. Hasta aquí va el argumento de “Adaptation” (2002), film que permitió al genio detrás de “Eterno resplandor de una mente sin recuerdos” y “¿Quieres ser John Malkovich?” dar rienda suelta a uno de los juegos de realidad-ficción más extremos del cine. Ah, ¿no les dije? El guionista de este film se llama casualmente Charlie Kaufman y sí que existe.

Hace casi más de diez años este escritor neoyorkino tuvo la idea de incluirse a sí mismo en la adaptación de un libro de Susan Orlean llamado “El ladrón de orquídeas”. Todo lo que sucede después puede verse en la película doblemente protagonizada por Nicholas Cage, quien recrea no sólo a Charlie sino también a su ficticio hermano Donald (tómense su tiempo porque lleva un poco descifrar este enredo).

Bajo esta premisa, que parece simple, Kaufman abre una caja compleja repleta de citas a otros films, cameos, detalles de su método de trabajo y vaya a saber uno que más. Les doy un ejemplo: la historia comienza con un irritado John Malkovich en el set del largometraje “¿Quieres ser John Malkovich” , el cual lo tiene justamente como coprotagonista haciendo de sí mismo. A los pocos segundos unos de los técnicos de la filmación le pide a alguien que merodeaba por allí que se quitara de la escena. El hombre hace caso avergonzado. Ese pobre tipo era Kaufman, guionista  y creador de esa historia, sólo que en realidad no era el verdadero, sino la interpretación de Cage, quien pinta al escritor como un ser torturado y hasta patético. Los delirios de este autor no sólo lo llevaron  a incorporar su figura en la historia, sino también su obra.

Respire que aún hay más. Una vez finalizado el film el escritor decidió seguir con su juego y sumó en los créditos del guión a su mellizo Donald, sin importarle el pequeño detalle de que este no existe. “Adaptation” logró varias nominaciones a los premios Oscar, entre ellas la de mejor guión original, y la academia se vio obligada a incluir  a ambos hermanos Kaufman en la categoría, bajo la condición de que compartan una sola estatuilla en caso de ganar.

Los juegos de esta cabeza creativa no se limitan sólo a “Adaptation”: dice el rumor que Charles le envío a varios amigos suyos, entre ellos el director Michael Gondry , una carta en la cual les explicaba que los había borrado de su memoria en su totalidad, sólo para poner a prueba la premisa de “Eterno resplador de una mente sin recuerdos”.

“Me acabó de incluir a mi mismo en el guión, es patético y narcisista”, se lamenta un falso Kaufman en “El ladrón de orquídeas”. No, Charlie, es sencillamente genial.

20 ago 2012

Linux para seres humanos


“El conocimiento informático es conocimiento científico y como tal pertenece a la humanidad” - Richard Stallman

Hasta el día de hoy tengo la impresión que todos mis docentes de filosofía se han aferrado de la siguiente respuesta para zafar de ser acribillados a preguntas incontestables: “Hasta la fecha las corrientes filosóficas no se han puesto de acuerdo con esta cuestión”. En fin, una de esas tantas cuestiones en la que este grupo de seres dedicados a la reflexión  no se pone de acuerdo es sí el hombre es bueno por naturaleza y la sociedad lo corrompe o viceversa.

Por esas cosas de la vida recién en el 2012 me vengo a encontrar con un ser poseedor de una respuesta más atractiva a mis inquietudes. Aunque, en estos tiempos, el término “encontrar” se puede aplicar a varias plataformas, en este caso You Tube.

“Durante muchas generaciones el egoísmo ha mandado el mundo, por lo que dar al otro sin pedir nada a cambio es una idea descabellada. El futuro es colaborativo, las ideas fusionadas serán negocio” (…) “Somos egoístas por naturaleza, pero el mundo es tan complejo que es imposible avanzar solos. Seguirá habiendo competencia, pero debe volverse una competencia inteligente. Esto significa colaborando en la economía y en la tecnología”, estas declaraciones pertenecen a un video de un tal Alfons Cornella, licenciado en Física de origen catalán reconocido por crear una red virtual destinada a innovadores.

Lo que Cornella sostiene cambia un poco ese panorama de duda gestado en mis años de cursado secundario. Sea por naturaleza o por corrupción, el hombre a fin de cuentas es egoísta y es necesario pelear con ese estado para avanzar como sociedad y luchar por el bien común. Por desgracia dicho análisis revelador y revolucionario se encontró con un pequeño pero a la vez gigante desperfecto propio de este frívolo mundo mercantilista: Mi PC funcionaba mal y el video no terminaba de cargar. Cosa que cada vez sucedía con mayor frecuencia. La sola idea de tener que gastar tiempo y dinero en repararla me desalentaba. Afortunadamente Cornella me dio, de forma inconsciente, una posible solución a mi problema informático: abandonar de una vez el incuestionable seno maternal que representaba mi inestable y egoísta sistema operativo, Windows.

Contrario a la esencia privatista del sistema creado por Bill Gates, el concepto de Software Libre (SL) me vino a la mente en el momento en que Cornella menciona la palabra “colaboración”. Bien sabía que, ante los atropellos monopólicos de las gigantes empresas informáticas, había una forma de resistencia y de militancia por medio del trabajo conjunto.

Ahora, siendo yo alguien no muy hábil frente a los desafíos que imponen las nuevas tecnologías, no era bueno tomar una acción tan radical así nada más. Necesitaba información y que estuviera en términos humanos. Data que tardaría sus días en gestarse…

Lunes

Jorge Martínez es estudiante de la Licenciatura en Física, carrera de la cual también es docente en dos materias del primer año. Col él me une una reciente pero a la vez intensa amistad, ligada por una fina sintonía con el sentido del humor y el amor a la música. Sin embargo aquel día lo llamé por otra cuestión, y esta es su efervescente pasión por el uso de Software libre, particularmente del sistema operativo Linux. Jorge es responsable, junto a otro grupo de alumnos, de que el laboratorio de informática de su facultad haya migrado a este amigable sistema basado en lo que se denomina “código abierto”.

Si había alguien que podía explicarme en qué consistía todo este embrollo que ahora tenía en la cabeza y ponerlo en término simples de entender, ese era él.

Lo llamé mientras apreciaba por la ventana lo que sería el último rayo de sol que se podría ver en la semana, ya que el pronóstico anunciaba una insólita cantidad de agua para los días venideros.

-          “¿Posta? ¿Te querés pasar a  Linux? Me parece muy bien. Pasate mañana”, dijo Karucha (así se lo conoce) con su característica voz grave.

Martes

Llegué al departamento de Jorge minutos antes que comenzara una tormenta que en otra instancia me habría imposibilitado la llegada. Una vez dentro noté algo llamativamente nuevo. Un cartel escrito a mano bajo la leyenda “Prohibido fumar adentro. Salvo excepciones”. Arriba de la mesa de la cocina había varios cables, pinzas  y demás herramientas. “Estaba pensando en armar un pre amplificador de bajo”, me explicaría luego.

“Me adentré en el Software Libre por algo que alguna vez dijo Richard Stallman: ‘El conocimiento informático es conocimiento científico y como tal pertenece a la humanidad’. Es una frase increíble”

Richard Stallman es el fundador del movimiento de Software Libre. Su parecido al director del Señor de los Anillos, Peter Jackson, y su onda "mitad hippie mitad hobbit" me generó una simpatía instantánea.

Resulta que el buen Stallman trabajaba para MIT, una institución de educación superior privada situada en los Estados Unidos, hasta que un día se hartó de las reglas y las privaciones que de a poco se empezaban a gestar en el creciente negocio de la programación . Esto lo llevó a dedicar su vida a predicar el uso del software libre (término que no usaba a la ligera) , en lo que considera una cruzada ética y no técnica.  Stallman es un tipo convencido de su lucha a tal punto que no le tiembla  la voz al decir que Steve Jobs no fue más que “el pionero en hacer de la computadora una cárcel cool diseñada para quitarles la libertad a los tontos”. Su ausencia terrenal claramente no le alegraba, pero ciertamente lo tranquilizaba. Para Stallman, tanto Jobs como Bill Gates no son más que delincuentes morales.

“Los protocolos cerrados, sistemas como Windows y programas similares no aportan al conocimiento mundial. Aportan sólo a las arcas del que lo vende. Eso no te lleva a nada ni mejora al mundo. Es una monopolización de información”, me explica Karucha mientras se prende un pucho, rompiendo así la nueva regla que él mismo había implementado. “Bueno, pero la lluvia es excepción”, se escusa.

“Me pasé a Linux después de escucharlo a Stallman. Ahí pensé ‘Que tontería; estaba usando algo que solo cinco tipos saben cómo funciona’. Como yo no voy a saber que hace mi computadora. Hoy en día para mi es una locura pensar en software no libre. En algo que yo no sepa que hace”.

Antes de irme Jorge me recuerda que el viernes hay reunión del LUGRo (Grupo de usuarios de Software libre de Rosario), en la cual básicamente “se toma birra y se comparte información”.

Miércoles

La lluvia ya era parte de la rutina de esa semana, cosa que no me habría molestado tanto de no ser porque ese día la EPE programó un corte de  casi ocho horas en mi zona. Por suerte, o quizá no tanta, pude chequear mi mail a tiempo para ver una invitación de prensa de un anuncio conjunto que harían la empresa IBM y la Municipalidad de Rosario.
Stallman caracterizado como "el Che"

Consciente de que en el 2004 la Muni había lanzado un proyecto para pasar todo su sistema a Linux (bajo el nombre Munix) y tentado por lo que ese día se anunciaba como un proyecto destinado a “facilitar el acceso a la información pública”, me dirigí hasta el establecimiento de mayor jerarquía de la ciudad en búsqueda de más pistas para definir el futuro de mi ahora obsoleto ordenador.

Sin embargo el perfil empresarial, con saco y corbata de por medio, con el que se desarrollaba el evento poco tenía que ver con aquello que me atraía del estilo desaliñado de Stallman. “Hay quienes lo critican por ser demasiado fundamentalista”, me advirtió Jorge el día anterior. Sin embargo ambos acordamos de que era necesaria la existencia de “un gordito con pelo largo y barba que ponga incómodos a los estirados del poder”.

Me fui del recinto con la única certeza de que  ya no confiaba mucho en gente vestida elegante detrás de un logo de empresarial. 

Jueves

La luz volvió aunque la lluvia no flaqueó ni una gota. En la casilla de correo me esperaban todos los mails que la EPE me hizo ningunear un día atrás, entre ellos uno de Ailé (novia de Jorge):

“….Negrin darling, it’s mi, Aile. Te tengo una frase para sacarte las dudas: ‘Con dos 2 gigas, alto linux’ jajaja….”


Ailé se refiere a un popular “meme” realizado sobre la imagen de un hincha de Lanús indignado por el alto precio de las hamburguesas que venden en su estadio. En esta nueva versión el aficionado protesta por los dos gigas de memoria que Windows exige para instalarse.

Casualmente esa era una de las cuestiones que hablamos con Jorge. Sistemas como Linux pueden hacer rendir mejor computadoras viejas que podrían parecer obsoletas ante las cada vez más elevadas exigencias operativas de los programas desarrollados por Microsoft o Apple.

Cercano al cierre de la semana laboral comenzó mi obsesión por los videos de Stallman en You Tube. Desde su accidentado paso por Buenos Aires hasta un insólito registro creado por un ignoto usuario en la cual este asegura que Stallman es un marciano que llegó a la tierra para salvarla de una especie de Matrix maligna. Para ese entonces ya no estaba seguro si Stallamn era una suerte de Chavez informático, un Superman con aires revolucionario, o un Morfeo menos imponente .

La cita al film de los hermanos Wachowski no es casual. En Matrix Morfeo le da a Neo la posibilidad de elegir entre dos patillas: una lo devolvía a su rutina esclavista, otra lo libera. Desde hace años Stallman dedicaba su vida a covencer a las personas a tomar la segunda píldora.

Viernes

Para el cierre del último día hábil de la semana, la tormenta era tal que me imposibilitó asistir a la reunión del LUGRo. Por ende toda duda que quisiera despejar sobre mi posible pase a Linux debía de hacerlo por mi cuenta y por medio de mi accidentada PC.

Mientras trataba de corregir los errores que mi máquina disparaba con frecuencia a causa de un virus pensaba en algo que Jorge me había dicho:

“¿No te parece que no tiene sentido que vos cuando buscas un programa en la parte de “Inicio” de Windows, lo que te aparece son los nombres de las empresas y no de la función de la aplicación?”

Nunca algo tan simple tuvo tanto sentido. Porque en vez de decir “Norton S.A”, no dice “Programa para eliminar virus”. Si yo lo que necesito es la función, y no saber a que empresa le estoy rogando ahora una extensión en su versión de prueba.

Tal parece que la presencia de un virus en Linux es algo bastante inverosímil. Esto se debe a la existencia de una comunidad colectiva de usuarios que ante una amenaza trabajaría en conjunto para eliminarlo. Por el contrario, el sentido de colaboración de lo usuarios de Windows o Apple es sólo comparable al de un grupo azaroso de clientes de un supermercado que no ven la hora de terminar de hacer sus compras e irse de allí rápido.
--------------------------
Inevitablemente llegó el fin de semana y las nubes grises se retiraron para dar lugar al sol. Mi PC volvió a responder pero mi paciencia hacia Windows ya estaba algo saturada. A esa altura ser usuario de Microsoft y militar por un mundo mejor tenía el mismo sentido que ser vegetariano y ser cliente de McDonald’s.

Afortunadamente los nerds piensan en todo y, a pesar de las dudas que  usuarios como yo pueden tener sobre el complejo uso de programas de código abierto, siempre hay alguien destinado a facilitar las cosas. Dada su esencia de habilitar el código fuente para su libre uso, hay tantas versiones de Linux como uno se pueda imaginar. Una de ellas, llamada Ubuntu, parece ser la indicada para mí debido a su lema: “Linux for humans being” (“Linux para seres humanos”).

Cuando volví a hablar con Jorge le conté sobre mi duda inicial acerca del egoísmo natural del hombre. “Prefiero pensar que el hombre es bueno por naturaleza, porque de ser malo sería casi imposible revertir su esencia”, me retrucó Karucha. Analicé un poco su respuesta y luego le recordé: “Che hombre generoso, ¿Mañana me instalas el Linux, no?’”

...

7 mar 2012

Café, lágrimas y el Día de la Mujer



Creo que pensé cerca de 80 formas distintas de empezar el siguiente posteo. Optaré por decir que me hubiera gustado tener unos de esos lentes de sol grandotes para que no se me note tanto los ojos sollozos en las cuadras que separan el Café Arcángel – justo en frente del Círculo – de mi casa.

Sabía que iba a hacer una nota distinta porque no siempre me sonríen de entrada para decirme “Vamos afuera, así me fumo un pucho”.

En todos los ámbitos de la vida en que me desarrollé siempre fui el más distraído del grupo, sea primaria, secundaria o facultad. Cosa que me persigue hasta el día de hoy, siendo un periodista con menos de un año de oficio. Esto quiere decir que a veces  me vuelo en las conferencias de prensa o en las entrevistas y me cabeza hace un link a otro lado, y me quedó ahí, pensando en otra cosa o a la sumo en que preguntar después. Hoy no sería así.  Hoy iba a hacer esos links pero prestando atención a cada palabra, cada gesto y cada detalle.

Mencionamos esa enfermedad que hace poco me sacó al “Flaco”. Ayer lo vi en la tapa de la Rolling Stone y me salió un “Flaquito hermoso” en voz baja con tono de nostalgia. “Spinetta nos hizo a todos seres más bellos y espirituales”, leí hace poco. “Posta”, pensé. El “Flaco” para mí era la banda sonora de las cosas más profundas que me pasaron, y el destino me lo sacó así. Yo quería que viviera 120 años o más. Quería que en caso de tener un hijo, el lo conociera con vida. Con la muerte de Spinetta lloré por segunda vez por la partida de alguien que no conocí personalmente. Hoy son tres.

Después pensé en Fito. Más precisamente en el disco “Ciudad de pobres corazones”. Un disco increíble, que todos se lo elogiaron. Pero Fito no habría querido nunca tener que grabar ese LP. Había mucho dolor ahí.

Sigo. Pienso en Mariana, mi prima. Se nos fue en un accidente de tránsito. Pienso en su madre, mi tía. Se levanta todos los días a pesar de ese dolor que no borra ni el tiempo, ni nada. Se levanta por mi sobrina, su nieta, la hija de Mariana. Mi tía es una grosa ¿De dónde saca esa fuerza? Esa fuerza sólo la tiene una mujer. Mi vieja me dijo una vez, “Por algo son las ‘Madres de Plaza de Mayo’, y no los ‘Padres”. Hay algo que como hombre no voy a comprender – no lo entendió Freud, menos yo que dejé al segundo año de Psicología – pero sí que lo percibo. La relación madre-hija es un vínculo fuertísimo, que vas a más allá de la comprensión terrenal.

Todas estas cosas me pasaron por la cabeza mientras entrevistaba a Graciela Spurio – mismo nombre, misma generación que mi vieja – de la Fundación Virginia Fidelli, la cual lleva el nombre de su hija, quien falleció de cáncer en 2011. Y ahí estaba yo, llorando y de la mano con mi entrevistada. Eso no estaba en el manual de periodismo, pero poco me importaba. ¿Cómo hace  ella para estar ahí, con una energía increíble que me emitió desde que me dijo lo de salir afuera por el pucho? Graciela estaba muy agradecida  por mi emoción, pero ella no quería estar ahí, ni dar entrevistas, ni nada. Ella quería a su hija. Y yo no quería escribir este posteo, porque no estaría ahora tan triste. Pero ahí estábamos, cada uno con su café y nuestra charla en el marco del Día de la Mujer. “Me recordaste porqué quería estudiar y dedicarme a esto”, le dije. Me sonríe. Gracias.

Feliz Día Internacional de la Mujer
  

30 nov 2011

A la monada, con cariño

Por Juan Manuel Rosas



“Esto lo estoy tocando mañana” anuncia Johny, aquel incomprendido alter ego de Charlie Parker creado por Julio Cortázar en su obra “El perseguidor”. Dicha expresión reflejaba la capacidad del músico por adelantarse en los tiempos de composición e improvisación, de ser un vanguardista en ese mundo complejo que es el jazz. Por suerte no será necesario remitir a la ficción o al pasado para poder experimentar ese “feelin” propio del swing, del bebop o del free jazz; sólo basta con acercarse un miércoles a la esquina de Corrientes y 9 de Julio para presenciar las Jam del Bar “La Chamuyera”. 

Desde hace casi cinco años puede apreciarse un cambio radical en la llamada movida del jazz local - o “la monada” como le dicen afectivamente sus miembros - . A la cada vez más amplia variedad de shows se le agregan la reapertura de espacios culturales como el Teatro Caras y Caretas y la aparición de nuevos sitios como el Resto Bar Euologia o la ya mencionada Chamuyera (todos ellos ofrecen, al menos una vez por semana, conciertos de Jazz). Sin embargo el cambio más profundo puede verse en los mismos músicos que interpretan el género.

Emanuel Marquiore, guitarrista de la Orquesta de Jazz de la Escuela Municipal e integrante de varias agrupaciones, asegura que “hoy en día hay mayor interés por el conocimiento del género, sobre todo en la gente joven”. Entre los factores que impulsan este cambio de aire, el músico rosarino no duda en remarcar “la apertura de un nuevo instituto de Jazz en Buenos Aires, uno de los más importantes en América del Sur, comandada por gente que realmente toca muy bien como lo son Ernesto Jodos, Hernán Merlo, Sergio Verdinelli”.

Emilio Madeo, contrabajista oriundo de San Lorenzo radicado en Rosario, comparte la misma visión de su colega. “Desde hace cuatro o cinco años el marco creció bastante; se debe en parte a que ahora hay mucha más información para poder estudiar. También la llegada de Jodos – quien da clases en la ciudad una vez al mes – fue muy importante para nosotros, nos abrió muchísimo".

Otro dato importante a tener en cuenta es la reciente conexión con músicos de la ciudad de Santa Fe; hecho que refleja una camaradería propia entre los integrantes de la movida. “El jazz tiene como base que es un lenguaje musical, en cual uno se expresa compartiendo con el otro” asegura Marquiore, quien destaca el fuerte compañerismo que se vive en ambas locaciones.

Sumado a todos estos puntos aparece también la presentación local de Cobra, un sistema de improvisación libre a base de un complejo juego de señas -, ideado por el saxofonista norteamericano John Zorn. La misma significó un acontecimiento de verdadera relevancia, no sólo para la escena del jazz sino para el ambiente de la música rosarina en general; la ciudad se impuso como la primera en Latinoamérica en presentar este inusual concierto. La obra se llevó a cabo en el restaurado Caras y Caretas (Corrientes 1518), y contó con la coordinación de Leonardo Piantino, docente de la Escuela Municipal de Música, quien tuvo la oportunidad de aprender las reglas de “Cobra” durante su participación en un taller anual de Jazz y música creativa en Canadá. 


Este conjunto de hechos refleja un poco la alta oferta cultural que desde hace ya un tiempo viene tomando forma en Rosario en materia de Jazz. El problema, por así decirlo quizá radique en la demanda. 


“Hay muchos lugares acá para tocar, incluso comparando con Buenos Aires. Pero quizá no hay aún una gran cantidad de público interesado. Sin embargo si no hay oferta, es decir si nosotros no estamos tocando constantemente, la demanda nunca va a llegar” explica Madeo. “No creo que nadie viva hoy del jazz en la Argentina”, agrega.

Queda en evidencia la necesidad de una mayor intervención por parte de las autoridades municipales. “Creería que cuando haya mayor demanda los organismos estatales, provinciales o municipales se van a interesar más”, afirma el músico. El Festival de Jazz fue quizá una de la cosas que se “se perdió”, ya que su organización pasó a manos de una entidad privada perdiendo así la protección de La Municipalidad.

En el recorrido por lo que es el rico marco del jazz en la ciudad de Rosario está más que a la vista la fuerte y variada oferta que la compone. A la par también se ve una necesidad de incentivar aún más esta movida. La participación directa de los organizamos públicos es siempre bien recibida ya que permite reavivar el interés de ese faltante en la demanda. Quizás así el significado "la Chicago argentina" pueda tomar un nuevo significante.

Ernesto Jodos (Nodo I)

Fuente: Sitio oficial - http://www.ernestojodos.com.ar/


La ciudad de Buenos Aires tiene una larga tradición de Jazz desde los años 50’ .En los años 90’ esta tradición fue renovada por un pequeño grupo de jóvenes músicos, entre los cuales Ernesto Jodos es una de las figuras más visibles y prominentes.

Jodos nació en el año 1973, y comenzó a tocar el piano a los 11 años de edad. A los 16, mientras cursaba aún el colegio secundario, recibió de la mano del vibrafonista Gary Burton una beca para estudiar en el “Berklee College of Music” (Boston,MA), dónde se graduó con honores a los 19 años.

Al regresar a Buenos Aires, se encontró formando parte de un nuevo movimiento dentro del Jazz local. El músico inicia su carrera discográfica a los 22 años con el disco “A pesar del Dialblo”, co-liderado junto al trombonista americano Conrad Herwig, y elcontrabajista argentino Hernán Merlo.



Este eximo pianista figura en más de 40 grabaciones, 11 de ellas como líder. Además ha sido elegido para formar parte de los grupos de varios músicos en sus viajes a Argentina, como lo son Barry Altschul, Chris Cheek, John Hebert, Horacio Fumero, Bily Harper y Ingrid Jensen, entre otros.

Su música está claramente enmarcada dentro de la tradición de Jazz, usando la improvisación como el elemento mas importante, pero también está influenciada por la música clásica y la música argentina (tanto “académica” como “popular”).

Jodos es también el creador y actual coordinador de la Carrera de Jazz del “Conservatorio Superior de Música Manuel de Falla”, el más importante de la Ciudad de Buenos Aires.


29 nov 2011

El lenguaje musical (Nodo II)

Por Juan Manuel Rosas


“El jazz – la música en general, pero en particular el jazz- es una para mí una especie de presencia continua en lo que yo escribo. Mi trabajo de escritor se da de una manera en la que hay una especia de ritmo, que no tiene nada que ver con la rima o las aliteraciones, sino con una especie de latido o de swing, como le dicen los hombres de jazz. Si ese ritmo no está, es entonces porque lo que estoy escribiendo no sirve, y he de empezar de nuevo” explica Julio Cortázar durante una entrevista para la TV española, circa 1977.

"Esto lo estoy tocando mañana", una colección de distintos ensayos compilados por Pablo Fridman

Cortázar no fue el único escritor en comparar su obra con los ritmos del género que popularizaron Miles Davis y Charlie Parker. El mismo camino transitó el novelista Jack Kerouac – cuya “prosa espontánea” era comparada con el estilo “bebop” en el cual se destacaban Gillespie, Monk y Budd Powell – así como también William Burroughs, Charles Bukowskiy y el poeta Allen Ginsberg.


Estos ejemplos de cómo la música se impone como una forma de lenguaje particular – que incluso traspasa lo instrumental - nos invita a pensarla desde una perspectiva distinta: ¿Por qué hablamos de un 'lenguaje musical' ? ¿Qué elementos de la psiquis de los individuos se ven reflejando en la unión de distintos tonos? ¿Por qué nos identificamos con ciertas melodías?

“La música es un sistema simbólico que puede pensarse como un discurso, un sistema cuyos elementos significantes son los sonidos, ordenado en función de ciertas convenciones. Pero se trata de un discurso diferente al discurso hablado; su sentido es otro que el significado. Podemos afirmar que la música y el lenguaje hablado nacen juntos y, gracias a la primacía del oído, su reino de origen es lo que Lacan denominó lalengua”, sostiene el psicólogo Guido A. Idiart en su trabajo “La música como discurso sin palabras y sus consecuencias en la clínica de la psicosis”.

“En la música existe un ‘dar a escuchar’ que diferencia el ‘oír’ del ‘escuchar’: se trata de atender a lo que esa frase musical le dice al sujeto de sí mismo, muchas veces de un modo profundamente enigmático: ‘Esa obra musical me entristece...’; ‘Esa otra música me transporta...’ (siempre es esa música y no cualquiera). Las posibilidades son infinitas. Lo que el compositor y el intérprete hacen es recortar un poco-de-sonido que se dirige a alguien” explica Pablo Fridman, psicoanalista y músico, en su texto “Psicoanálisis y música”, incluido en el libro “Esto lo estoy tocando mañana. Música y psicoanálisis”.


“Es sorprendente cómo diversas modalidades musicales –desde tenues valses hasta disonantes grupos de free jazz– pueden producir distintos efectos de borrachera sonora. Es conocida la función que han tenido los nigro spirituals para hacer más soportable el trabajo esclavo (función poco edificante pero que no desmiente la belleza de esa música). En todos los casos la música detiene el sentido y lo deja en suspenso, produce un efecto de no-representación. Si la dimensión de la palabra supone ya la imposibilidad de la comunicación sin equívocos, esta imposibilidad adquiere su máximo peso en la música. Justamente se trata de abrir la escucha a esa dimensión de lo inespecífico, de lo que no puede cristalizarse en ninguna significación determinada”, concluye.

17 jul 2011

Cobra: sistema de improvisación libre (Nodo III)

Por Juan Manuel Rosas

Rosario fue testigo por segunda vez de una nueva interpretación de la obra musical de John Zorn. La ciudad fue la primera en el país en presentar este sistema


El sábado 2 de julio se llevó a cabo una segunda interpretación de la obra “Cobra” en el Teatro Príncipe de Asturias. La misma fue ejecutada por once músicos y contó con la coordinación de Leonardo Piantino, saxofonista y docente de la Escuela Municipal de Música. Cinco movimientos intensos e inclasificables conformaron un show memorable.

“Cobra” es un complejo sistema de improvisación libre ideado por el saxofonista norteamericano John Zorn en 1984. Este se rige bajo una serie de señas que “permite a los músicos comunicarse y lograr impredecibles cambios en tiempo real, pero que a la vez les da un completo control creativo sobre los aspectos formales de la música”. Estos factores determinan que su ejecución en siempre única e irrepetible.


Piantino tuvo la oportunidad de aprender esta técnica en un taller anual de jazz y música creativa dictado Banff, Canadá, en 2010. De vuelta en Rosario, el saxofonista dictó un curso en la Escuela Municipal de Música para explicar “Cobra”.

La primera cita fue el 14 de abril del presente año, en el restaurado Teatro Caras y Caretas, convirtiéndose Rosario en el primer lugar de la Argentina en donde se presentó este proyecto, lo que deja al descubierto la rica oferta cultural que desde hace ya un tiempo ofrece la ciudad, sobre todo en marco del Jazz local.


La esencia de este sistema lleva a que durante su interpretación se sumen elementos teatrales y del psicodrama. Las personalidades de cada uno de sus participantes cobran un rol fundamental en el juego. Tratar de clasificar o explicar cada uno de los movimientos que se sucedieron durante ambas presentaciones sería ir contra las reglas de los mismos. La mejor manera de interpretar "Cobra" es presenciarlo.


El ensamble a cargo estuvo compuesto por Agustin Zuanigh (trompeta), Pablo Devadder (saxos), Franco Espindola (trombón), Emanuel Marquiore y Federico Riva (guitarras), Mariano Ruggieri y Lucas Querini (teclados), Mariano Sayago y Franco Di Renzo (contrabajo), Carlo Seminara (percusión y maquinas), Sebastián Mamet (batería), y el propio Piantino en coordinación.



Fotos y videos por Juan Manuel Rosas